Es un libro en el que el periodista Javier Menéndez Flores conversa con el cantante Joaquín Sabina. Menéndez es, como su apellido, algo rimbombante (Ejemplo, del prólogo: "Es por eso, y por mi insana e inveterada costumbre de transigir ante la extraña belleza de los retos…". Uf).
Pero las conversaciones se hacen entretenidas porque parece que se llevan bien entre sí. "Cinco noches, whisky mediante" y una grabadora, y ya tenemos libro de 434 páginas. Una jugada comercial que el propio Sabina versifica, diciendo al periodista, que ya había escrito un libro sobre el cantante: "Eh, socio, / que esto es un negocio / échame una mano, / siéntate al teclado."
Apenas ninguna novedad para el conocedor de la obra del "flaco de Úbeda" (para tener datos, lo mejor es la revista especial que editaron en 2005). Eso sí, alguna reflexión curiosa, como:
"El dinero de los artistas es un dinero milagroso. Sale de la imaginación humana, del talento humano. La plusvalía no la pones tú, la ponen los marchantes. A Marx se le olvidó eso. Los artistas no tenemos una materia prima ni obreros con salario mínimo. Ponemos en circulación un producto absolutamente abstracto".
Y un índice onomástico, donde las entradas más repetidas son: Aute, Aznar, Bush, Castro, Coronado (Jimena, la actual pareja de Sabina), Dylan, García Márquez, García (Charly), González (Felipe), Krahe, Milanés, Rodríguez Zapatero, Rodríguez (Silvio) y Serrat.
Aquí se puede leer lo que Sabina cree que falta y sobra en el libro.