Promiscuidad y/o poliamor
Se suele considerar que la promiscuidad es una experiencia de contacto con otras personas sin ningún componente amoroso. De hecho, esta palabra se aplica con mayor asiduidad a las relaciones entre animales. En la era del sida, los gobiernos han promulgado su propia definición: son promiscuos (y por lo tanto peligrosos) quienes practican el sexo con más de una persona durante seis meses.
Hay una opción eufemística, de nombre bastante feo: poliamor o poliamoría. Se le quita el componente inhumano a la promiscuidad y se le añade la desinencia del romanticismo. Pero sentir es experimentar sensaciones: en mayor o menor grado. Así que hay que hilar muy fino para distinguir entre promiscuidad y poliamoría…
Ya decía hace años José Luis Sampedro que "la fidelidad consiste en que lo sepan los tres". Quizás todo se resuma en intentar ser consecuente: en primer lugar, llevándonos bien con nuestro propio cerebro.
(Ilustración: "Cocktail party I", Antonio Saura, litografía, 1982)



