Mi vida es una película francesa
Vengo de ver una película francesa. En las películas francesas las gentes sienten cosas reales, tienen neurosis, aman, viven, dudan, piensan, sueñan, ríen, lloran. Es como si rodasen dentro de la cabeza de uno.
Vengo de un viaje sobrevolando el Atlántico. En los lugares míticos de destino, las gentes sienten cosas reales, tienen neurosis, aman, viven, dudan, piensan, sueñan, ríen, lloran. Es como si se adaptasen a la cabeza de uno.
Vengo de una vida que me ha llevado a la conclusión de que no quería ser real. En los lugares tragicómicos del pasado, surgen como pesadillas las partes amargas y conservo como leyendas las vivencias placenteras.
Vengo de vuelta del cine, de vuelta de mi viaje, de vuelta de mi vida. Y ahora quiero ser real porque de nuevo sobrevienen las experiencias placenteras.
Pero quizás Jorge Drexler lo dice mejor:
Voy en este vuelo transoceánico
Oyendo tus versos melancólicos
Dejando que el sonido de tu voz
Te traiga así, del modo más enérgico
(…)
Cual es la lógica de que se abra para mí tu boca tan magnifica
Dame calma y dame vértigo
Ven a llenar mis pocas horas lúcidas
(…)
Ni todo el amor al que puede tener acceso…



