Como todo el mundo sabe, en la parte española de la península hay un sistema de carreteras radial con números, que parten de Madrid y van del I al VI: (popularmente, las de Burgos, Barcelona, Valencia, Andalucía, Extremadura y La Coruña). Según el tipo de vial, existen Autopistas de Peaje (AP), Autovías libres de peaje (A) y Carreteras Nacionales, Autonómicas, Comarcales y Locales. Para no dejarnos ninguna, están también los cinturones (M-40, Z-30…).
El primer gobierno socialista de la actual democracia optó por construir autovías libres de peaje prevaleciendo sobre las autopistas de pago. Fue una decisión política criticada por la derecha. Así, transformó la Nacional II o Carretera de Barcelona, en su tramo Madrid-Zaragoza, en la Autovía de Aragón (A-2).
Pero hete aquí que en septiembre de 2003, el ministerio de Fomento de Aznar decidió cambiar la denominación de Autovía de Aragón por la de Autovía del Nordeste, con eso de que supuestamente llega a Barcelona. Y digo supuestamente, porque el tramo entre Zaragoza (Alfajarín) y Fraga (111 km.) tiene un solo carril por cada sentido, o sea que es una carretera nacional de las de antes. Hasta el gobierno Zapatero no se había considerado nunca la transformación en autovía, que hoy está en estudio informativo. Es el único tramo de las antiguas carreteras radiales que no ha sido desdoblado todavía.
Así que si nos fijamos bien en los carteles azules del recorrido, podemos ver que han sustituido la palabra Aragón por la palabra Nordeste. A mí me gustaba que hubiese una "Autovía de Aragón". Ya que no pinta nada esa "comunidad histórica", al menos tenía una carreterica a su nombre…
(En la foto, lo que queda del Castillo de Montuenga, localidad por la que pasa la antigua Autovía de Aragón).