Una columna de Cristina Fallarás
El otro día cayó en mis manos el diario ADN, ese que publica Editorial Planeta asociada con grupos de comunicación regionales, como Heraldo de Aragón. A mí de los diarios gratuitos que se distribuyen en Zaragoza, el que más me gusta es el 20 minutos. Luego está el Metro, que ni fu ni fa, el ADN, que ni fa ni fu, y el Qué! que es de un amarillismo recalcitrante. Al llegar a la última página de ADN del 12 de abril de 2007, me encontré esta joyita, firmada por Cristina Fallarás (en la foto).
¿Pero hay alguien ahí?
Por Cristina Fallarás
Interminables conversaciones en lugares con plantas, no frondosos. Atardeceres en terrazas al borde de la playa, sobre la arena o en un malecón. Amaneceres febriles en el porche, antes de ir a dormir. Vino tinto, muy bueno, y champán.
Compras en la lonja de los pescadores. Prensa extranjera de varios colores. Escotes largos y, si acaso, a la espalda. El humo de los cigarrillos sin culpa.
¿Es que nadie echa de menos todo esto?
Libros escritos por mujeres fuertes. Libros escritos por hombres pusilánimes. Libros, en general, bien escritos y con títulos que suenen parecido a En brazos de la mujer madura o La ciudad y los perros o Manuscrito encontrado en Zaragoza.
Niños naranjas vistos de lejos. Una música, lejana también. Sensación de aburrimiento compartido. Las carcajadas de los hombres cultos. Adultos gruesos de manos anchas vehementes. Vividores.
¿Es que nadie echa de menos todo esto?
Pájaros que suenan como monos. Sandalias de cuero crudo y las uñas de los pies en rosa, sin esmalte. Kirsten Dunst fumando porros de una marihuana suave. Diálogos cruzados entre parejas sin relaciones, de paseo.
No sé, otros anhelos.
Asesinos de hipotecas, de contratos indefinidos, de oficinas de banco, asosinos de declaraciones políticas, de segundas residencias, asesinos de caravanas de domingo. Métodos para el exterminio de los centros comerciales.
¿Es que nadie echa de menos todo esto?



