Rinocerontes con pirulos
Había una vez un rinoceronte que se solía esconder entre los arbustos para mirar cómo pasaban los coches por la carretera. Un día, llegaron unos operarios para arreglar los baches y pusieron un montón de conos naranjas en el suelo, mientras hacían las obras. Un coche pasó a toda velocidad, golpeando uno de los pirulos, que voló hasta posarse en el cuerno del rinoceronte. Cuando volvió a la manada, los demás rinocerontes le preguntaron por eso que llevaba encima. Él les explicó que era la nueva moda para proteger el cuerno del sol y de la lluvia. Todos acudieron en estampida a la carretera, haciendo huir a los obreros, y se pusieron un cono naranja en el cuerno cada uno. La denominación de Zaragoza como "ciudad de los cuatro ríos" se debe al paso por su extenso término municipal del Ebro y sus afluentes Huerva, Gállego y Jalón. Este último sirve de frontera natural al oeste con el municipio de Alagón.



