El Guernica y las bombicas
3 de agosto de 1936. Pasadas las 2 de la madrugada, un avión lanza tres bombas en vuelo raso contra el Pilar de Zaragoza. Ninguna explota: necesitaban más altura para ello. Una se queda clavada en la plaza, dibujando una cruz que aún hoy se puede ver allí, rodeada de un marco dorado. Los cinco adoquines que salen volando destrozados, caen sobre el suelo escribiendo "¡Viva la Virgen del Pilar!", según cuenta en la radio el general golpista Queipo de Llano. Las otras dos bombas sí entran en el templo, dejando sendos agujeros que también se conservan hoy. Uno está en un nervio de la bóveda de descarga de la cúpula de la Santa Capilla, y el otro en el marco dorado del lateral derecho del mural de Goya en el coreto. Esas dos bombas están expuestas muy cerca de la imagen de la Virgen. La reproducción de una de ellas fue vendida como recuerdo durante años con mucho éxito: un "milagro de la Virgen Capitana" había evitado la destrucción del templo.
26 de abril de 1937. Unos veinte aviones alemanes sobrevuelan Guernica y lanzan innumerables bombas destrozándolo todo y a todos. Al rato aparecen más aviones alemanes y arrojan bombas incendiarias que dejan el pueblo calcinado. Mueren miles de personas. Las imágenes de la matanza se publican en los periódicos europeos y Pablo Picasso pinta un cuadro de gran formato en el que refleja el horror del bombardeo. Se lo ha encargado el gobierno legítimo de España para el Pabellón de la Exposición Universal de París.
Octubre de 1981. La dirigente comunista española Dolores Ibárruri, "La Pasionaria", contempla en Madrid el cuadro de Picasso, que ha llegado a España un mes antes, procedente de Nueva York. Entonces exclama: "La Guerra Civil ha terminado".
A ver cuándo acaba pues el Franquismo… aunque para eso habrá que rezar a la Virgen del Pilar, como queda demostrado.
(Las fotos corresponden a la buena noticia del bombardeo del Pilar en "Solidaridad Obrera", a la bomba de la plaza en una grácil pirueta equilibrista, a un simpático militar mostrando una bomba apócrifa con la Virgen tallada, a los dos proyectiles que cuelgan en la basílica -que no los quiten, por favor…-, y al cuadro antifascista que pintó Picasso al año siguiente de lo de Zaragoza).




Las imágenes de la matanza se publican en los periódicos europeos y en Americanos, mis abuelos tenían los periódicos mexicanos adonde todo ello se mostraba con dolor. Y sufrian mucho pensando en tantas cosas… Las mayores atrocidades siempre han sido “en nombre de Dios”. Por ejemplo, en el año 1500 la población global debía de ser de unos 400 millones, de los cuales 80 estaba en las Américas. A mediados del siglo XVI, de esos 80 millones quedan 10. O si nos limitamos a México: en vísperas de la conquista su población es de 25 millones, en el año 1600 es de un millón. Y todo fue “en el nombre de Dios. Y si hablamos de animales también, ahí está la inmensa y horrenda crueldad de lo del toro de vega que va asociado a celebracion mariana.
Que pena lo del avión que lanza tres bombas en vuelo raso contra el Pilar de Zaragoza. A veces es dificil creer que sean seres humanos quienes realizan semejantes actos. Qué pena.
Comment by Magda — September 16, 2007 @ 3:44 am
México acoge en esos años a lo más granado de la intelectualidad española, conjuntamente con Francia. Una buena metáfora aglutinante es la figura de Luis Buñuel. El genocidio infligido a los pobladores de América es minimizado en otros foros; en éste no. Pero Dios es una excusa; habría habido otras. Y tortura de toros, bombardeos… es absolutamente humano. Menos mal que también orgasmos, canciones, buen humor…
Comment by tausiet — September 16, 2007 @ 10:28 am
Lo de la intelectualidad española es cierto, hubo varios excelentes que aqui hallaron trabajo y afecto, entre otras cosas más. Pero esto es paralelo a la gran devastación sufrida. Son cosas totalmente diferentes. Y no se querido Antonio, pero no creo que sea absolutamente humano, más bien es la ambición de quitarle a otro lo que es de él y para ello hay que desaparecerlos y lo más terrible: saquearlos y cambiarles su pensamiento “por el verdadero”. En fin, un tema polémico y quizá tengas razón y todo esto sea humano. Lo vemos con Bush y su “querer la democracia en Irak”.
Muchos saludos y un abrazo.
Comment by Magda — September 17, 2007 @ 1:52 am
Disculpa, se me pasó comentar lo que dices referente a los toros que sí, es humano. También es humano matar focas vivas a palos, ir a cazar osos, hacer pleitos de perrtos, fue humano el circo romano, es humano el maltrato a los niños, pegarle a las mujeres, etc., pero creo que el que sea humano no le quita a la “fiesta” de toros que sea una práctica sanguinaria, cruel, injusta, cavernaria, y demás horribles adjetivos. Sabemos de lo que somos capaces los humanos y que sí, hallamos justificación en que somos seres humanos y nos equivocamos. Bueno, me despido, y disculpa tanta palabras que al fin y al cabo es sólo una opinión con la que se puede o no estar de acuerdo. Me fui de largo.
Comment by Magda — September 17, 2007 @ 5:50 am
También formaban parte de la legión Cóndor, unos cuantos cazas italianos. Y esto casi nadie lo recuerda, ni siquiera la reseña de la fundación princesa sofía, a la que voy cada vez que me llego hasta Madrid a verlo. Tampoco en esta explicación para la “termita” de museo, se cuenta la verdadera composición del mural, encargado por Azaña pero pagado por el gobierno francés a un precio muy salado (La República no estaba en condiciones de pagar lo que exigía Picasso). En realidad, él tomó unos bocetos (que fueron publicados en 1970, yo tengo el libro) dos años antes del bombardeo y que formaban parte de una serie llamada “Minotauromaquia”.
Este mural le fue encargado dos meses antes y no tenía nombre. Al preguntársele, él respondía con evasivas poéticas “gritos de mujeres, gritos de pájaros, gritos de piedras…”. El mural fue terminado por su compañera de entonces, y Picasso se enteró de la noticia muchos días después de acabado el mural y del bombardeo mismo, debido a que las comunicaciones estaban interrumpidas por la guerra.
La prueba que da cuentas de que él no pudo inspirarse en Gernika fueron las constantes negativas a hablar sobre las simbologías del toro y del caballo, dos elementos que no identificaban precisamente nada del lugar.
Esto no quita nada de la fuerza desgarradora de su obra, pero es la verdad de su origen y no entiendo por qué el discurso oficial lo ha ocultado.
Comment by revueltas criticas — October 2, 2007 @ 4:09 am
Efectivamente, gracias por los datos. Los bocetos previos previos son. Pero la interpretación a posteriori de la obra de arte es tan válida como el origen “real”.
Comment by tausiet — October 2, 2007 @ 10:53 am