Sobre los reyes de Cataluña
La bandera de Aragón gigante se nos comerá a todos
Un reciente artículo de Antonio Gala donde recuerda que Cataluña nunca ha tenido rey ha disparado los comentarios de los catalanes. Veamos sus argumentos.
1. Jaime I no era aragonés, sino catalán. Bueno, en realidad era francés, pero es un dato irrelevante: Juan Carlos de Borbón es italiano.
2. Cataluña -Barcelona- era un condado y su representante un conde. Pero sólo es una denominación, y además el rey de Aragón lo era también de Cataluña, así que Cataluña sí tuvo reyes. También hubo reyes de Reus y de Salou, claro.
3. Jaime I era rey y vivía en Cataluña. Por esa regla de tres, Cataluña es un reino y Aragón no existe. Por si acaso, creamos la denominación “Corona catalano-aragonesa” y así engañamos al mundo entero.
4. En la Edad Media se confunde “linaje” (conde de Barcelona) con “dignidad” (rey de Aragón). Por lo tanto, en el siglo XXI podemos seguir liando a todos y poniendo los nombres (y ordinales) que nos dé la gana.
5. Lo de la Corona de Aragón “es una estupidez inventada en el siglo XVI”. Bueno, en realidad es una unión política que va del siglo XII al XVIII, pero no importa. Todos los miembros de la realeza eran catalanes, hablaban catalán y vivían en Cataluña. Por lo tanto, Aragón no ha sido nunca más que un desierto vacío, lo cual se puede comprobar visitando sus actuales extensiones de tierras estériles.
Si bien es cierto que Aragón importa un pimiento, por falta de población, por desinterés interno y por encontrarse “entre el País Vasco y Cataluña, entre Francia y el franquismo”, como ya decía yo en Compresas y tabaco, añadiré que reyes, banderas, denominaciones de origen, fronteras, patria, familia, ejército, iglesia, religión, honor y convenciones sociales son basura radiactiva. Por lo menos.




Cuentan que en una ocasión Jaime I iba de cacería y le entró un apretón. Se retiró con toda su dignidad detrás de una carrasca, y allí planto un pino. Entonces uno de sus lacayos le gritó “Rey un Rallon!!!”. Jaime I cogió la maza de Jurado en Cap que siempre llevaba a las cacerías y se la hundió en el hipotálamo al lacayo mientras le gritaba una frase enigmática que algunos historiadores recogen como “¡¡Ni cagando dejáis de darme por culo!!!” Los chorros de sangre que salían de la cabeza del lacayo pusieron el jubón del rey perdidico del todo, y de ahi surgieron la bandera de Japón, la de Canadá y la Union Jack, la mezcla de todas las cuales dio lugar a la bandera cuatribarrada de Trinidad y Tobago. El cómo la bandera de Trinidad y Tobago llegó a convertirse en la de Aragón es algo que sólo los chamanes y sacerdotes caribeños conocen, y que cuentan las noches de verano en torno a un pollo al chilindron.
Asi era la historia, mas o menos
Comment by El señor de las banderas — October 25, 2007 @ 12:07 am
Eso aclara todo, sin duda…
Comment by tausiet — October 25, 2007 @ 12:39 am
Habrá disparado los comentarios de los dinosaurios académicos, que ya nadie escucha en Catalunya, región antimonárquica, atea y lazzer fair. Digo en comparación con lo que estoy escuchando del resto, que da pavura
Comment by revueltas criticas — October 25, 2007 @ 3:56 am
léase “faire”
Comment by revueltas criticas — October 25, 2007 @ 3:58 am
Los catalanes en general son como el resto de los humanos occidentales en general: conservadores. Lo demás es anécdota, como siempre en todas partes. Besicos.
Comment by tausiet — October 25, 2007 @ 10:28 am