¡Va a caer una!
Una vez iba yo caminando por las calles de Andorra (Principado), intentando cobijarme de la copiosa lluvia que estaba cayendo. Un niño pequeñísimo de una familia que se guarecía en un portal citó absurda e involuntariamente a Bob Dylan, diciendo: "¡Va a caer una!".
La apocalíptica canción citada, "A hard rain’s a-gonna fall" ("Va a caer una dura lluvia", 1962), ha sido la elegida por míster Dylan para promocionar la Expo de Zaragoza. Es una risión, porque en su web promocional del disco de éxitos del 2007 pone bien grande, como lema: "Todo excepto compromiso". Una parte de la letra habla de Aragón y Los Monegros antes de que fuesen esquilmados por primera vez (el nombre proviene de "montes negros", en alusión al tupido verde oscuro de sus bosques, hoy desierto). Repásese el fragmento:
Voy a regresar afuera
antes que la lluvia comience a caer,
caminaré hacia el abismo
del más profundo bosque negro,
donde la gente es mucha
y sus manos están vacías,
donde el veneno
contamina sus aguas,
donde el hogar en el valle
encuentra el desaliento de la sucia prisión,
y la cara del verdugo
está siempre bien escondida.
El veneno que contamina las aguas del Ebro, claro. El río a cuyas orillas se va a celebrar la Expo esa. Para más información sobre "El agua, Bob Dylan y Zaragoza", léase el magnífico artículo (con vídeos incluidos) de Julio Valdeón publicado en El Mundo.



