Apuntes para una historia de mis tíos y su relación conmigo
Zaragoza, años setenta. Un microcosmos rural en pleno centro. La mirada de un niño, yo: "Mis tíos".
Zaragoza, años setenta. Un microcosmos rural en pleno centro. La mirada de un niño, yo: "Mis tíos".
Ella se agacha a recoger una pequeña piedra en una excursión a Pompeya. No pregunta lo que es. Así puede permanecer ilusionada. Quizá sea un trozo de mosaico, quizá unos fragmentos de lava se incrustaron en otro tipo de roca durante la erupción… Le gusta sentir en su mano algo que la conecta con aquellas personas de tiempos lejanos.
El teleférico asciende hacia el Teide. Los pasajeros se sobresaltan a cada poste, con su característica caída tras pasar la rueda de la polea. Llegan hasta el enorme estofado con guisantes. Ellos son los guisantes, que deciden llevarse un poco de estofado volcánico en forma de pequeña piedra prohibida.
Comen alcachofas con almejas. Él muerde algo duro y redondeado. Parece una perla en pleno proceso de formación. Juegan con el objeto sobre la mesa zaragozana. Puede que sólo sea una pequeña piedra, pero quieren seguir imaginando que un día entró un elemento ajeno en la almeja viva y que tienen ante sus ojos una joya.
(Texto coescrito y publicado conjuntamente por Sara Ruiz y Antonio Tausiet)