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Arnau de Vilanova (Arnaldo de Villanueva) y su fórmula para crear oro

April 17, 2008

Retrato de Arnaldo de Villanueva, en una edición del siglo XV de su Tratado de Agrimensura 

El aragonés Arnaldo de Villanueva (Arnau de Vilanova) era un simpático alquimista del siglo XIII. Traemos aquí una exclusiva (apócrifa o no, eso da igual): su fórmula para transmutar metal vulgar en oro filosofal. Como buen texto hermético, sus palabras textuales están escritas para ser interpretadas, y transcribimos también la versión Quimicefa. Suerte a los experimentadores.

"Como el mundo fue perdido por la mujer, también debe ser restablecido por ella. Por esta razón, toma a la madre; colócala con sus ocho hijos en su lecho; vigílala; que haga una estricta penitencia, hasta que quede limpia de todos sus pecados. Entonces, traerá al mundo un hijo que pecará. Han aparecido signos en el Sol y en la Luna: coge a ese hijo y castígalo, para que el orgullo no lo pierda. Hecho esto, vuelve a colocarlo en su lecho y cuando veas que recobra el sentido cógelo nuevamente y entrégalo a los judíos, para que lo crucifiquen. Estando el Sol crucificado será imposible ver la Luna, la cortina del templo se resgará y se producirá un gran terremoto. Entonces llegará el momento de utilizar un gran fuego y se verá la elevación de un espíritu sobre el cual todos se han equivocado."

Explicación:
"Toma a la madre": el mercurio (mater metallorum).
"Colócala en su lecho": el crisol.
"Con sus ocho hijos": Venus (el cobre), Saturno (el plomo), el Carnero (antimonio), Marte (el hierro), el Diablo de los metales (el estaño), el volátil puro (sal amoniacal), el manganeso (magnesia) y sal marina (sal de cocina).
"Vigílala": no pierdas de vista tu crisol hasta que la fusión sea completa.
"Entonces, traerá al mundo": la masa adquirirá, en su parte superior, un color amarillo pronunciado, mezcla de óxido plúmbico (masicote) y de amarillo de plomo (cloruro de óxido plúmbico).
"Un hijo que pecará": oro que deberá ser purificado.
"Han aparecido signos": ha aparecido en la operación el color del oro, y el antimonio en fusión tiene el brillo de la plata pura.
"Coge a ese hijo y castígalo": retira el oro del crisol y separa y tritura la ganga.
"Vuelve a colocarlo en su lecho": en el crisol.
"Y cuando veas que recobra el sentido": cuando vuelva a estar fundido.
"Cógelo nuevamente…": lo tratarás con nitro y carbón (flujo negro).
"Estando el Sol crucificado": reducido.
"Será imposible ver la luna…": habrá una viva deflagración, se producirá un gran sobresalto en el crisol y "la cortina del templo", la cáscara metálica o caput mortuum que recubre la masa en el crisol se desgarrará, se invertirá y será proyectada hacia fuera.
"Entonces llegará el momento…": el estaño y el plomo arderán como la turba y el antimonio se volatilizará con una luz blanca y brillante. Este era el espíritu que retenía al Sol (el oro), que ahora se se desprende de él y forma en el crisol un fondo de oro puro, siempre que las operaciones hayan sido correctamente realizadas.

Ofrecemos este importante documento a los responsables del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza, para que aprovechen la sabiduría de nuestro paisano y no sea necesario que recorran el mundo buscando mafiosos que les regalen carteras de cocodrilo o que se vean en la necesidad (Izquierda Unida incluida) de buscar solares en el barrio de San José para su nuevo pelotazo inmobiliario con la excusa del nuevo campo de fútbol.