

Desde el viernes 23 de mayo hasta el domingo 1 de junio de 2008, se celebrarán en Zaragoza (¡España!) los actos del "Día de las Fuerzas Armadas". Organizados por el Estado mayor de la Defensa y el Ayuntamiento de Zaragoza, incluyen diez días de exposiciones, conciertos, exhibiciones, desfiles, homenajes y hasta una Jornada de Puertas Abiertas en la Base Aérea, para mayor rechufla.
Hace 26 años ya tuvimos que sufrir esta demostración de las "Fuerzas" (ley de la selva) "Armadas" ("Zaragoza, ciudad de paz"), con su arrogante desfile por el centro; en octubre, todos los años nos torturan los oídos los aviones militares que hacen su particular "ofrenda aérea" a la Virgen; y casi todos los días estos intrépidos uniformados nos molestan atravesando el cielo zaragozano, que por otra parte es de su propiedad (y por eso en el aeropuerto civil hay cuatro aviones y el de la guitarra).
Los lugares de celebración incluyen la Plaza del Pilar (Jura de bandera de personal civil ¿?); el Parque Grande (conciertos, exhibiciones y carrera popular -¿la ley de fugas?-); y la Plaza de Santa Engracia, donde los Reyes de ¡España! asistirán al… ¡"Homenaje a la bandera y a los que dieron su vida por España"! Por si fuera poco, a Teruel no podremos huir el lunes 26: allí habrá también actos castrenses variados.
Los actos centrales serán el domingo 1 de junio, con el ridículo homenaje presidido por los monarcas, y un desfile ¡terrestre y aéreo! con todos los efectivos imaginables, incluyendo el Escuadrón de Sables (a caballo) de la Guardia Civil y unos cuantos tanques mortíferos, como en los golpes de estado. Horror, desesperación y lástima por esta recuperación asquerosa de lo más rancio de la tradición de la ciudad de los curas y los militares. Sólo faltará que nos anuncien ese mismo día que Zaragoza ha sido elegida para albergar de nuevo una Base Aérea de la OTAN, con lo que nos costó quitarnos de encima la anterior.
Imagino que la empresa estatal de fabricación de armamento "Instalaza" de la calle Monreal, 27 de Zaragoza (que produce entre otras las bombas de racimo, denunciadas por UNICEF, agencia de la ONU) también se unirá a la fiesta macabra. ¡Militares no! ¡Pobre Zaragoza!