Guerra contra Irán
El próximo presidente de los Estados Unidos (a partir del 4 de noviembre de 2008), el republicano John McCain, atacará con sus tropas a Irán, con la excusa de que es un país enemigo (lo es de Israel, eso sí); de que pretende fabricar la bomba nuclear (en cuyo supuesto Irán tendría un armamento que ya posee su atacante y varios países más); y de que su presidente, Mahmud Ahmadineyad, es un loco que niega el holocausto judío (mentira: critica su utilización rastrera).
Pues bien, a mí me parece mal que Estados Unidos ataque, abierta o encubiertamente, a los países productores de petróleo, único motivo por la que organiza estas invasiones modernas. La gente se muere a patadas por esas geoestrategias de los desalmados gerentes de las transnacionales. Ahmadineyad es un ferviente religioso, cosa que considero del género idiota. Pero también lo son los presidentes de casi todos los demás países del mundo. Además, por muy medieval que sea en sus creencias (que lo es, el tío), cuando dice que la actual crisis financiera proviene del intervencionismo militar de Estados Unidos, no le falta razón.



