Otra muestra de surrealismo maño
Hace unos días se produjo en Zaragoza un encuentro inusitado. Por un lado, John Giorno. Por otro, Gerhard Hoffmann. ¿Que quiénes son esos tipos? Como bien explican los enlaces, se trata del último exponente de la contracultura estadounidense y de uno de los pocos brigadistas internacionales vivos que participaron en la Batalla del Ebro.
Cada uno por su lado, protagonizaron sendos eventos en la ciudad. Y cada uno por su lado, fueron llevados al interior de la Basílica del Pilar. Allí dentro, coincidieron. Sus respectivos cicerones se conocían y bajo las cúpulas de uno de los lugares de culto más rancio del mundo, la contracultura y la revolución se dieron la mano. Una vuelta de tuerca más a la increíble capacidad de esta tierra para acoger sucesos más allá del absurdo.



