El timo de la pirámide
Una vieja estafa consistente en recaudar fondos con los aportes de unos cuantos incautos que creen que recibirán ganancias gracias a los siguientes que entren en la lista, se ha llamado de diferentes formas a lo largo del tiempo: células de la abundancia, esquema Ponzi, círculos de la plata, ventas multinivel, estafa piramidal, esquema de pirámide, células de colores, células de gratitud, bolas de colores, bolas solidarias, círculo de la prosperidad, rueda de la amistad, célula de la avaricia, las burbujas, el trébol, rueda de amigos, círculos de regalos, juego del avión, sistemas binarios, mitosis celular…
El resultado es siempre el mismo: los beneficios prometidos (desde un 800% hasta el infinito) se convierten en pérdidas del dinero invertido… que va a parar a las manos de los creadores del timo y de algunos de los primeros en entrar en el fraude.
La estafa piramidal más grande de la historia la ha protagonizado este año un reputado gestor financiero estadounidense: Bernard L. Madoff, que ha conseguido hacer desaparecer 50.000 millones de dólares. Pero la cosa no es nueva: en España ya quebraron Sofico y Afinsa, por ejemplo, gracias a este sistema. Y países como Chile, Colombia, Uruguay y Ecuador siguen siendo pasto de trileros piramidales. En 1997, dos terceras partes de la población de Albania se vieron afectadas por este sistema.
Durante los años 80, en España ya se propagó la pirámide, como continuación lógica de la carta de la peseta o los biorritmos: mediante unas fotocopias pasadas de mano en mano, algunos listillos de clases medias se embolsaron varios miles de pesetas.
A mí me gusta más el timo de la estampita (vídeo), con Tony Leblanc y Antonio Ozores en "Los timadores" (1959). Que además se sigue practicando también hoy en día con gran éxito. Lo de las estafas a gran escala a causa de la falta de control estatal me parece menos ético: o sea, más propio del capitalismo, del liberalismo o, en fin, de los fachas en general.



