Internet, la gramática parda y los melones
Leo entre los comentarios de un blog:
¡Lo que se cuelga en internet ya no es de nadie! ¡Se mueve a su antojo! ¡Como si lo quiero colgar yo luego! ¡No te jode! Aqui lo que se tiene que valorar es la capacidad de encontrar perlas en internet entre tanta mierda, que nos las seleccionen y muestren a los mataos que no sabríamos como encontrarlas solos.
Cuánta sabiduría prospectiva en un sólo párrafo. Verdadero ejemplo de gramática parda. El corpus legislativo mundial referente a la propiedad de los contenidos de Internet (por extensión, la cultura humana) todavía habla de conceptos ya caducos como "derechos de autor".
La comunicación reticular ha cambiado para siempre los modos de acceso al arte, a la tecnología, al conocimiento, a la comunicación. Ahora las vías son de doble dirección y los datos no están en los nodos sino en sus enlaces. Vamos, que ahora todos somos potenciales cultivadores de melones, además de consumidores, y los melones están viajando continuamente en camiones por las autopistas.
Claro que todo esto aún no ha acabado con el comercio como lo conocemos desde hace miles de años. Ahora el lucro no está en producir melones, sino en conseguir beneficios indicando dónde están a quienes quieren saborear los mejores.
Como dice este vídeo que acabo de encontrar (esta vez de una Universidad, la de Kansas):
Todos vamos a necesitar repensar algunas cosas: derechos de autor, autoría, identidad, ética, estética, retórica, autoridad, privacidad, comercio, amor, familia, nosotros mismos.
Todo lo cual es igual pero me da lo mismo.



